Por esta mesa de análisis pasan empresas que caen porque el negocio se está rompiendo. Otras caen porque los beneficios decepcionan, porque el balance empieza a dar miedo o porque alguien descubre que aquel crecimiento maravilloso de los últimos años estaba sujeto con alfileres, algunos excel y muchas presentaciones de PowerPoint.

Y luego está VICI Properties.

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La acción ronda los 25–26 dólares, está rozando los mínimos anuales y ofrece una rentabilidad por dividendo superior al 7%. A simple vista podría parecer una de esas situaciones en las que el mercado está intentando avisarnos de algo que todavía no hemos visto y me he puesto a ver si lo encuentro.

Normalmente, en esta tarea suelo empezar buscando por los “sospechosos habituales”; he mirado ingresos, AFFO, deuda, vencimientos, dividendos, operadores, contratos, adquisiciones, tipos de interés y hasta el comportamiento reciente de Las Vegas. Y cuanto más lo miro, más tengo la sensación de que el problema de VICI no está exactamente dentro de sus casinos.

Está en otro edificio; concretamente, en el de la Reserva Federal y el mercado de bonos.

Porque VICI sigue creciendo, sigue generando caja, sigue aumentando el dividendo y mantiene una ocupación prácticamente perfecta. Sin embargo, mientras un bono del tesoro puede ofrecer cerca del 5%, el mercado ya no está dispuesto a pagar lo mismo por un REIT que cuando el dinero era casi gratis.

Ahí empieza realmente la historia.

Primero aclaremos qué demonios estamos comprando

VICI Properties es un REIT especializado en activos de entretenimiento y ocio. Entre sus propiedades aparecen nombres que no necesitan demasiada presentación: Caesars Palace, MGM Grand, Mandalay Bay, The Venetian y una larga lista de casinos y resorts regionales.

Pero aquí hay una diferencia fundamental.

VICI no opera los casinos.

No contrata crupieres, no gestiona habitaciones, no decide cuántas ruletas colocar en una sala ni tiene que preocuparse porque un turista se haya bebido tres margaritas antes de perder la tarjeta de la habitación.

VICI posee los edificios y los alquila.

Y eso cambia bastante el perfil del negocio.

La mayor parte de sus contratos son triple net, lo que significa que el inquilino se hace cargo de impuestos, mantenimiento, seguros y buena parte de los costes asociados al inmueble. VICI cobra la renta y, simplificando mucho, deja que otro se ocupe de casi todos los dolores de cabeza.

Por eso cuando vemos un margen operativo cercano al 89% o un margen neto alrededor del 67%, no estamos ante una empresa que haya descubierto algún secreto empresarial que Amazon todavía no conoce. Es simplemente la consecuencia natural de un modelo inmobiliario en el que gran parte de los gastos recaen sobre el operador.

Y precisamente por eso tampoco debemos analizar VICI como analizaríamos Coca-Cola, Kimberly-Clark o Microsoft.

En un REIT, el beneficio neto contable puede llevarnos a conclusiones bastante pobres porque la depreciación inmobiliaria distorsiona muchísimo la fotografía. Aquí lo que realmente me interesa es el AFFO, el flujo de caja ajustado que nos permite entender cuánto dinero está generando el negocio por acción y cuánto margen existe para pagar dividendos.

Y en ese terreno, los números son bastante sólidos.

El negocio no está parado. De hecho, sigue creciendo

Los ingresos de VICI han pasado de cifras casi testimoniales en 2017 a superar actualmente los 4.100 millones de dólares TTM.

El beneficio neto ronda los 2.770 millones y el flujo de caja operativo se mueve cerca de los 2.640 millones.

Pero, como decía, la cifra que más me interesa es el AFFO. La compañía espera cerrar 2026 alrededor de 2,45–2,47 dólares de AFFO por acción. Con la acción en 25,61 dólares, estamos hablando de un múltiplo aproximado de 10,4 veces AFFO, o visto desde el otro lado, de un AFFO yield cercano al 9,6%.

Ese dato empieza a resultar bastante interesante.

Porque no estamos hablando de un negocio cuyo AFFO esté desplomándose y que el mercado haya castigado hasta ofrecer un 9–10% de rentabilidad implícita. El AFFO por acción sigue creciendo aproximadamente en la zona del 4–5% anual; nada espectacular, en este momento que vemos negocios con crecimientos de dos cifras.

Pero combinado con un dividendo del 7%, tampoco necesito muchos más efectos especiales. Si una compañía me paga un 7% mientras su capacidad de generar caja por acción sigue creciendo un 4% anual y consigue mantener el balance bajo control, las matemáticas empiezan a trabajar bastante a favor del accionista. Claro que ese “si” condicional es el que tienen que demostrar que puedan sostenerlo.

El 7% de dividendo no parece una trapa

Éste es probablemente el primer lugar al que iría cualquier inversor desconfiado.

Cuando una compañía ofrece un 7% de dividendo siempre conviene hacerse una pregunta bastante sencilla: ¿me están pagando mucho porque el negocio es fantástico o porque dentro de seis meses van a recortar el dividendo y todos vamos a fingir que nunca vimos venir el problema?

En VICI, de momento, no encuentro señales especialmente preocupantes. El dividendo anualizado ronda los 1,80 dólares, frente a aproximadamente 2,46 dólares de AFFO esperado. Eso nos deja un payout cercano al 73%. Eso, para un REIT es una cifra bastante cómoda.

No sobra dinero para hacer cualquier cosa, pero estamos lejos de una compañía pagando el 95% o el 100% de su capacidad de generación para mantener artificialmente una rentabilidad que el negocio ya no puede sostener.

Además, VICI ha ido aumentando el dividendo durante los últimos años. Desde aproximadamente un dólar por acción en 2018 hemos pasado a 1,80 dólares anualizados. En cualquier caso aquí sí merece hacer una precisión.

Ese crecimiento histórico del dividendo, cercano al 8% anual durante parte del periodo, no lo extrapolaría alegremente hacia el futuro. Y no solo es la frase de “rentabilidades pasadas no aseguran rentabilidades futuras”, es que la sostenibilidad futura de VICI no puede mantener ese crecimiento histórico “sine die”

VICI era una compañía mucho más pequeña. Ahora el AFFO por acción crece más cerca del 4–5%, y ésa me parece una hipótesis bastante más razonable para imaginar el crecimiento futuro del dividendo. Y es que una cosa es valorar una empresa y otra pedirle que desafíe las matemáticas por nosotros.

De hecho, las matemáticas nos hacen una pequeña broma con Gordon

En mi modelo de Gordon aparecen dos resultados radicalmente distintos.

Si utilizo el crecimiento histórico elevado durante demasiado tiempo, el valor teórico se dispara por encima de los 120 dólares. Ya te digo que eso no es sostenible, esa pestaña la podemos ignorar y no es que tengamos un problema en la fórmula, sino en las hipótesis. Si la rentabilidad exigida está alrededor del 9,29% y asumimos un crecimiento perpetuo del 8,5%, la diferencia entre ambas variables es tan pequeña que Gordon empieza a comportarse como un inversor después de tres cafés, dos red bull y algo más de ayuda química en el baño, que hace que se venga arriba demasiado rápido.

Por eso me interesa mucho más y es mucho más realista el modelo de dos fases, donde podemos asumir unos años de crecimiento razonable y después una tasa terminal más normal. Ahí obtenemos aproximadamente 35 dólares por acción.

Y curiosamente esa cifra empieza a acercarse bastante a otra metodología completamente distinta, pero no corramos, volveremos a eso más adelante.

La deuda: sí, son 17.000 millones. No, no hay que salir corriendo

El gráfico de deuda impresiona.

VICI tiene alrededor de 17.000–18.000 millones de dólares de deuda, frente a apenas unos 300 millones en caja.

Si uno mira únicamente esas barras, puede pensar que hemos encontrado finalmente el cadáver debajo de la alfombra, pero otra vez necesitamos contexto. VICI es un REIT. Su negocio consiste precisamente en utilizar capital para comprar activos que generan rentas a largo plazo. Analizar la deuda únicamente por su cifra absoluta tiene poco sentido.

Lo importante es saber cuánto representa frente al EBITDA/AFFO, cómo están estructurados los vencimientos, qué parte está a tipo fijo y qué capacidad tiene la compañía para refinanciar, y esa foto mejora bastante.

El apalancamiento neto está alrededor de 4,9 veces, por debajo incluso de la zona de 5–5,5 veces que la propia compañía considera razonable a largo plazo. La cobertura de intereses está alrededor de 4 veces y prácticamente toda la deuda está contratada a tipo fijo y esto es fundamental.

No tenemos una empresa viendo cómo cada trimestre sube automáticamente el coste financiero de toda su deuda. El problema es más lento y precisamente por eso puede ser más traicionero.

La deuda antigua barata está empezando a caducar

Aquí aparece una de las amenazas más claras para los próximos años.

VICI ha refinanciado recientemente deuda que pagaba aproximadamente un 4,25–4,50% mediante nuevos bonos con costes alrededor del 5,4–5,75%. Esto no es una tragedia, pero tampoco podemos pensar que no tiene peso en la valoración y mucho menos en los riesgos futuros de la compañía.

Sobre unos 1.750 millones refinanciados, estamos hablando de aproximadamente 20–25 millones de dólares adicionales de intereses al año, no obstante, para una compañía que genera más de 2.500 millones de AFFO, esto no rompe absolutamente nada, aunque el mensaje sí importa.

Mientras los tipos permanezcan altos, cada vencimiento de deuda antigua irá sustituyendo financiación barata por financiación más cara y esto va ir erosionando poco a poco parte del crecimiento. No es algo que vaya a suceder de golpe, no dará titulares apocalípticos, como a algunos les gustan para poner cara de papa ardiendo en el fuego en las miniaturas de Youtube.

Pero si eso ocurre, empezaremos a ver unas décimas que se pierde aquí, otras allá y un coste de capital cada vez menos amable. Y es que debemos recordar que a veces los problemas financieros más importantes no entran derribando la puerta. Se sientan en una esquina y empiezan a cobrar intereses.

Aquí aparece la paradoja más interesante de VICI

Para nosotros, que la acción esté barata es fantástico, pero para VICI, no lo es tanto. Un REIT crece consiguiendo capital y utilizándolo para comprar activos cuyo rendimiento sea superior al coste de ese capital.

Si puedo financiarme al 4% y comprar inmuebles que generan un 7%, tengo un spread bastante atractivo, peor si mi financiación empieza a costarme 6% y los inmuebles siguen ofreciendo 7%, la fiesta empieza a perder gracia e incluso puedo terminar perdiendo dinero.

Y con la acción alrededor de 25 dólares ocurre algo parecido. El AFFO yield de VICI está cerca del 9,6%.

Eso significa que emitir nuevas acciones a estos precios supone utilizar capital muy caro. Si VICI emite equity con un coste implícito cercano al 10% para comprar propiedades a cap rates del 7,5%, podemos acabar destruyendo valor por acción aunque los ingresos totales sigan creciendo.

Ésta es probablemente la amenaza que más vigilaría.

No que Caesars deje de pagar mañana ni que de repente Las Vegas se vacíe. Sino que la propia cotización deprimida termine dificultando el motor de crecimiento del REIT.

Porque una acción barata no siempre es una buena noticia para la compañía que la emite.

Por ahora siguen encontrando activos atractivos

La buena noticia es que VICI continúa haciendo operaciones con rendimientos razonables.

La adquisición de activos ligados a Golden Entertainment se ha realizado alrededor de un 7,5% de cap rate inicial, con contratos de 30 años y escaladores de renta y en Canadá ha realizado operaciones cerca del 8%. Son cifras bastante atractivas, sobre todo si el coste de financiación empieza a bajar en los próximos años.

Aquí aparece el verdadero potencial. Si VICI puede comprar activos al 7,5–8% y el coste de la deuda vuelve hacia el 4,5–5%, recuperaremos spreads suficientemente amplios para volver a acelerar la creación de valor.

Y si además el mercado deja de exigir un AFFO yield cercano al 10% a la acción, también se abaratará el equity. Ésa es probablemente la gran opción alcista de VICI. Ya que no necesitamos que Las Vegas duplique sus visitantes, simplemente necesitamos que el dinero deje de ser tan caro. La pregunta es, ¿esto será posible a medio plazo?

Pero VICI también está cambiando de piel

Otro aspecto que me parece interesante es la diversificación.

Durante mucho tiempo VICI fue básicamente una forma bastante sencilla de invertir indirectamente en los activos inmobiliarios de Caesars y MGM. Poco a poco eso está cambiando.

La compañía está entrando en resorts internacionales, clubes, activos de ocio y financiación de proyectos como One Beverly Hills, donde ha comprometido una cantidad importante mediante préstamos mezzanine. Un prestamo mezzanine o deuda mezzanine, es una financiación híbrida que se sitúa entre el préstamo bancario tradicional y el capital de accionistas. Se usa para financiar la expansión o compras de otras empresas, completar el dinero necesario cuando un banco no cubre el 100% de un proyecto (como en el sector inmobiliario) con el fin de evitar diluir la participación de los dueños actuales

La oportunidad es evidente. El mercado potencial de experiential real estate es muchísimo más grande que el de casinos: Resorts, hoteles de lujo, complejos deportivos, wellness, entretenimiento…

Si VICI consigue replicar fuera del gaming la disciplina con la que ha construido su cartera inicial, tenemos una vía de crecimiento muy potente durante muchos años… aunque también hay una cara menos agradable.

Un contrato triple net sobre un casino consolidado es un negocio extraordinariamente sencillo, pero financiar desarrollos, entrar en préstamos mezzanine o participar en proyectos todavía en construcción introduce riesgo de ejecución, riesgo de contraparte y riesgo de desarrollo.

No necesariamente malo, pero sí es distinto. VICI está diversificando y al mismo tiempo se está haciendo algo más compleja. Y es que a veces diversificar reduce riesgos y tras veces simplemente consigue que tengamos más sitios donde mirar cuando algo sale mal.

El elefante sigue siendo Caesars y MGM

Aunque la diversificación avanza, hay algo que no debemos maquillar.

Aproximadamente el 70% de las rentas sigue dependiendo de Caesars y MGM.

  • Caesars alrededor del 38%.

  • MGM aproximadamente otro 32%.

Dos empresas sólo y eso es mucha concentración.

Aquí los contratos largos, las garantías corporativas y los “master leases” ayudan muchísimo. No estamos ante alquileres comerciales convencionales donde un operador puede cerrar una tienda y entregar las llaves.

Las estructuras contractuales de VICI están diseñadas precisamente para dificultar eso. Pero a largo plazo, el dinero con el que Caesars y MGM pagan la renta tiene que salir de algún sitio. Ese sitio son sus casinos, hoteles y negocios.

MGM ha mostrado recientemente una evolución razonablemente sólida, mientras Caesars ha presentado algo más de debilidad, especialmente en Las Vegas.

No veo actualmente un problema serio de capacidad de pago, pero sería ingenuo por mi parte, analizar VICI sin analizar también a sus dos principales inquilinos.

Tener cien edificios distintos sirve de poco si buena parte de los cheques de alquiler vienen firmados por las mismas dos empresas.

¿Está Las Vegas rompiéndose?

Ahí podemos ir a los datos públicos y te añado mi experiencia personal y ante la pregunta yo te digo que no parece que estemos viend el fin de Las Vegas.

El tráfico turístico no está precisamente viviendo un boom extraordinario y pese a eso en este destino en concreto tampoco estamos viendo un colapso.

Los visitantes han seguido creciendo modestamente, las convenciones han mostrado bastante fortaleza y los ingresos del gaming mantienen una evolución razonable. Se han incorporado nuevos hoteles, más espectáculos, acuerdos con franquicias deportivas algunas de ellas globales han conseguido algo soñado para un destino turístico, romper con la estacionalidad.

Esta claro que existe cierta debilidad en el turismo internacional hacia Estados Unidos, y eso puede afectar especialmente a hoteles y resorts de gama alta y aunque es una variable que merece seguimiento, me cuesta sumarme a la tesis que VICI cotice cerca de mínimos porque el negocio inmobiliario subyacente esté sufriendo un deterioro estructural. No veo esa historia en los números por lo que vuelvo al mismo punto. El mercado no está castigando tanto el casino, está castigando el precio del dinero.

Y llegamos finalmente al precio

Aquí es donde la situación empieza a ponerse realmente interesante.

VICI cotiza alrededor de:

25,61 dólares.

El dividendo anualizado es aproximadamente:

1,80 dólares.

Eso nos da:

7,03% de yield.

Cuando aplico el modelo de Geraldine Weiss, basado en los rangos históricos de rentabilidad por dividendo, VICI está prácticamente en zona de compra fuerte.

Su yield históricamente alto se encontraba alrededor del 5,65%.

Si utilizáramos únicamente ese nivel y mantuviéramos el dividendo actual, el precio sería aproximadamente: 31,86 dólares.

La zona considerada de valor razonable por el modelo se acerca incluso a los: 36 dólares.

Y aquí ocurre algo interesante.

Mi Gordon de dos fases da aproximadamente: 35 dólares.

Geraldine Weiss ronda: 36 dólares.

El consenso de analistas está cerca de: 32 dólares.

Tres caminos distintos y todos terminan bastante por encima de los 25–26 dólares actuales.

Eso no significa que tengan razón. El mercado no tiene obligación alguna de mirar nuestras hojas de cálculo y decir: «Perdón, se me había pasado, no volverá a pasar».

Pero cuando metodologías diferentes empiezan a converger, los analistas con un servidor incluido prestamos atención.

Ahora bien: el pasado de tipos bajos ya no existe

Aquí tenemos que meter una enorme advertencia. No podemos utilizar alegremente los yields históricos de VICI sin reconocer que el régimen monetario ha cambiado.

Durante años un REIT ofreciendo 5% resultaba muy atractivo porque el bono ofrecía 1%, 2% o poco más, pero hoy los bonos del tesoro de larga duración puede rondar el 4,8%. Esto nos da una situación completamente distinta.

¿Por qué asumir riesgo empresarial, volatilidad bursátil y riesgo inmobiliario para cobrar un 5% si el gobierno estadounidense prácticamente me paga lo mismo? Por eso VICI ofrece ahora un 7%. El mercado necesita compensación adicional.

La pregunta no es si debería volver inmediatamente a los múltiplos de hace cinco años. Probablemente no. La pregunta es si 7% de dividendo + 4–5% de crecimiento del AFFO compensa suficientemente el riesgo actual.

Y ahí mi respuesta empieza a ser bastante más favorable, porque incluso asumiendo que VICI nunca vuelva a cotizar con los yields extremadamente bajos del pasado, la rentabilidad potencial empieza a ser interesante.

No hace falta llegar a 35 dólares para que la inversión funcione

Éste me parece uno de los puntos más importantes; no necesito asumir que VICI va a volver a 36 o 38 dólares.

Si la acción simplemente normalizase su yield desde el 7% actual hacia aproximadamente el 5,6–6%, podríamos estar hablando de una cotización entre 30 y 32 dólares, desde 25,6 dólares eso supone aproximadamente un 20–25% de apreciación.

Y mientras esperamos a que eso ocurra, cobramos alrededor del 7%, no es mal punto de partida, especialmente si el AFFO sigue creciendo y el dividendo continúa aumentando modestamente.

Ahora bien, tampoco debemos olvidar el escenario contrario.

Si los bonos se quedan alrededor del 5% durante años, VICI puede permanecer barata durante muchísimo tiempo. Los mercados tienen una capacidad extraordinaria para mantener una acción infravalorada bastante más tiempo del que nuestra paciencia considera razonable.

Técnicamente todavía no ha hecho nada

Y aquí meto otra dosis de prudencia. Esta claro, que por fundamentales me gusta mucho más VICI a 25–26 dólares que a 32. pero técnicamente, sin embargo, la acción sigue débil.

Cotiza aproximadamente en 25,6 dólares, por debajo de la EMA 25 alrededor de 26,2 y bastante por debajo de la EMA 200, situada cerca de 28 dólares. La media de 200 además continúa descendiendo.

Es decir, todavía no existe una confirmación clara de cambio de tendencia. Esto no invalida la tesis fundamental, pero sí nos recuerda que podemos tener razón sobre el valor y equivocarnos durante meses sobre el precio.

Personalmente vigilaría primero una recuperación consistente de la zona de 26,2 dólares y, sobre todo, una reconquista de 28–28,5 dólares.

Ahí sí empezaríamos a ver algo bastante más interesante desde el punto de vista técnico. Mientras esto no ocurra, quien compre está comprando una valoración atractiva dentro de una tendencia bajista, y ya sabéis que no es algo que a mi personalmente me encante y aunque no hay ningún problema en hacerlo, conviene saber en qué partido estamos jugando.

Lo que realmente voy a vigilar

Si tuviera VICI en cartera, no perdería demasiado tiempo mirando cada semana cuántas habitaciones se han ocupado en Las Vegas.

Hay variables bastante más importantes:

  • La primera es el AFFO por acción. Mientras siga creciendo alrededor del 4–5%, la tesis continúa funcionando.

  • La segunda es el payout del dividendo. Si permanece aproximadamente por debajo del 75–80%, seguiré considerando el 7% razonablemente seguro.

  • La tercera es el apalancamiento. Mientras VICI se mantenga cerca de 5 veces deuda/EBITDA y conserve investment grade, no veo una amenaza seria en el balance.

  • La cuarta es el coste de refinanciación. Aquí sí quiero comprobar cuánto dinero adicional va absorbiendo la nueva deuda.

  • La quinta es el spread de las nuevas adquisiciones. Quiero ver activos comprados al 7–8% financiados con capital suficientemente más barato. Si ese diferencial empieza a desaparecer, el crecimiento por adquisiciones pierde sentido.

Después vienen Caesars y MGM, porque siguen representando una concentración enorme, y finalmente la diversificación hacia nuevos segmentos, donde habrá que comprobar que VICI no confunde ampliar mercado con ampliar riesgos.

Finalmente no puedo dejar pasar el recordar una cita fundamental, el próximo crecimiento del dividendo: VICI ha acostumbrado a revisar la remuneración alrededor de estas fechas. Una nueva subida, aunque fuese modesta, sería probablemente una de las señales más claras de que el management se siente cómodo con la generación futura de AFFO, así que todos atentos al dato que dirá implícitamente muchas cosas.

Entonces, ¿qué tenemos realmente delante?

Creo que tenemos un negocio bastante bueno atrapado en un entorno macro que no le favorece.

La ocupación es prácticamente total, los contratos son larguísimos, las rentas incorporan muchas opciones de crecimiento, el AFFO sigue creciendo, el dividendo está bien cubierto y el apalancamiento es razonable.

Eso es lo positivo.

Al otro lado tenemos tipos altos, refinanciaciones más caras, una cotización que dificulta emitir equity, concentración importante en Caesars y MGM y una diversificación que está llevando a VICI hacia operaciones algo más complejas.

Eso es lo que estamos comprando a 25–26 dólares. No una empresa perfecta, pero tampoco veo una empresa rota.

Y eso cambia bastante la lectura de un yield del 7% que hacen algunos. Muchas veces una acción paga un 7% porque el mercado piensa que dentro de poco no podrá seguir pagándolo.

En VICI, hoy, me parece que ocurre algo diferente. El mercado parece estar diciendo:

«Si el bono me paga casi un 5%, necesito bastante más para comprar esto».

Y tiene sentido, pero la cuestión es si ese «bastante más» ha empezado ya a ser demasiado y personalmente creo que estamos entrando en esa zona.

No tengo ninguna necesidad de clavar el mínimo. Nunca la tengo, aunque el mercado de vez en cuando insista en recordármelo, pero con un AFFO yield cercano al 10%, un dividendo del 7%, crecimiento todavía positivo y valoraciones razonables alrededor de 30–35 dólares, VICI a estos precios me parece bastante más una oportunidad que una señal de alarma.

Ahora falta que los tipos de interés colaboren, que como todos sabemos, es una forma estupenda de terminar una tesis de inversión confiando en algo que no controlamos absolutamente en nada, pero por otro lado es publico y lo revisamos a diario.


¿Qué empresa revisamos después?

Quiero seguir haciendo estos análisis porque me parecen mucho más útiles que decidir si una acción está «barata» mirando únicamente un PER o viendo que ha caído un 20%. Este era el objetivo de cuando “pedíais” una empresa en los LIVES, es que el la pedía hiciera algo parecido a esto. Entre 3-4 analistas podríamos hacer que esos “Espartanos” tuviéramos unas tesis de inversión actualizadas y de calidad… como dicen últimamente mucho “el que pueda hacer, que haga”.

Si tienes alguna empresa en cartera, alguna que estés esperando para comprar o simplemente una compañía que te produce esa incómoda sensación de «parece demasiado barata, algo se me está escapando», déjamela en comentarios… y mira que hay muchas, que hace unos meses “llorábamos” por que bajaran para entrar y ahora están a precio de derribo.

Intentaré ir escogiendo algunas y destriparlas igual que ésta: negocio, caja, deuda, valoración, riesgos y, sobre todo, qué tendría que ocurrir para que nuestra tesis fuese correcta… o para demostrar que estábamos equivocados.

Que esa última parte suele ser bastante más útil.

Aviso importante

Este artículo refleja únicamente mi análisis personal y tiene fines informativos y educativos. No constituye una recomendación de compra, venta o mantenimiento de VICI Properties ni de ningún otro activo, y tampoco es asesoramiento financiero personalizado.

Los modelos de valoración dependen de hipótesis sobre crecimiento, tipos de interés, dividendos y rentabilidad exigida que pueden cambiar rápidamente. Además, una empresa excelente puede ser una mala inversión si pagamos demasiado por ella, igual que una acción aparentemente barata puede seguir cayendo durante mucho tiempo.

Antes de invertir, revisa las cuentas de la compañía, entiende su modelo de negocio, analiza los riesgos y comprueba que la inversión encaja con tu horizonte, tu cartera y tu tolerancia al riesgo.

Y si la única razón para comprar VICI fuese que alguien en internet ha escrito que un 7% de dividendo «parece demasiado bueno para dejarlo pasar», conviene hacer una cosa antes, no ver tantos vídeos de influencers y meterte a ver las cuentas y el negocio con detalle.

Esta y otros activos, los opero en Quantfury, si abres tu cuenta con mi código de invitación RAFA, además de operar sin comisiones y recibir el pago de dividendos en la fecha de Ex date, puede recibir hasta 250$ USD en acciones o criptomonedas al fondear tu cuenta.

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Rafael González Bautista

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