Los futuros de Wall Street entran al viernes con avance mínimo, sin fuerza ni convicción pero tampoco con prisa por vender: el mercado lleva semanas practicando el arte de subir en silencio y hoy viernes no parece dispuesto a romper el hábito.

La sesión del jueves dejó otro récord en el S&P 500, lo que a estas alturas ya suena casi algo rutinario. El dato que arrancó el viernes con fuerza fue las ventas retail de julio: -0,6% frente al +0,1% esperado, el peor mes para el grupo de control desde septiembre de 2025, con automóviles cayendo 1,8% y ventas no presenciales hundidas un 2,2%. Algunos analista apuntan a lo importante del dato que incluye el Prime Day de julio incluida. Al final, es un dato aislado que no hace tendencia, pero sí nos va dejando ruido de fondo.

¡Gracias por leer Cazadores del Profit! Suscríbete gratis para recibir nuevos posts y apoyar mi trabajo.

La agenda macro para los próximos días es bastante tranquila después de una semana cargada, lo que deja más espacio para que el mercado digiera lo que ya tiene: la caída del consumo de julio, las actas de la Fed si las hubiera, y cualquier señal adicional desde el frente geopolítico. El evento de fondo que gana peso es el Banco de Japón: Reuters recoge que los mercados ya descuentan cerca de un 80% de probabilidad de subida en la reunión del 17-18 de septiembre incluso con rumores de que el ritmo de endurecimiento podría acelerarse más allá del habitual dos veces al año. Aquí tenemos que poner el foco y más hoy que veremos como la liquidez tienen amenazas y esto suma.

En renta variable estadounidense el tono sigue siendo constructivo pero con grietas visibles. El S&P 500 cerró en récord ayer y los futuros aguantan, pero vemos que la selectividad empieza a importar: los riesgos del petróleo elevado y una reacción defensiva en earnings recientes complican el argumento de comprar cualquier cosa con siglas de IA. Hablando de IA, OpenAI ya supera los 40.000 millones de dólares de ingresos anualizados con la vista puesta en una eventual salida a bolsa, dato que alimenta el relato pero no necesariamente la valoración.

Europa cerró la sesión sin grandes movimientos, con los índices apenas cambiados. El EUR/USD subió 0,35% hasta 1,1567 probando de nuevo la media de 100 días, y el dato de PIB del segundo trimestre de la eurozona confirmó el +0,4% trimestral de la estimación preliminar, sin sorpresa. Suiza, al margen, reportó un crecimiento estimado del 1,5% en el segundo trimestre, y la inflación francesa aceleró en julio con el componente subyacente al alza, lo que añade presión al BCE antes de que nadie lo pida en voz alta, pero el camino de más subidas de tipos en Europa no parece un escenario tan lejano.

Asia operó con el BOJ como protagonista absoluto. El yen subió 0,22% frente al dólar llevando al USDJPY hacia el entorno de 159,00, aunque los estrategas recuerdan que las subidas de tipos japonesas tienen un techo estructural severo dado el coste del servicio de deuda y los tipos reales profundamente negativos. Los datos de China no ayudaron al optimismo regional: los nuevos préstamos bancarios en julio volvieron a contraerse, segunda vez en el año, señal de que la demanda crediticia interna sigue sin arrancar. En este caso estamos viendo algo distinto a otros lugares del mundo. El estado (por que ese es el sistema) está dando todo para que fluya el crédito, posibilidades y buen precio… y aun así no se arriesgan, señal más que clara de contracción.

El petróleo es el dato que más cuesta ignorar: el WTI cotiza en 81,64 dólares, un 0,5% al alza en la sesión, y acumula más de un 5% de ganancia semanal con el Estrecho de Ormuz en un cierre que podríamos decir “de facto” después de que Irán volviera a amenazar embarcaciones, esta vez de Emiratos Árabes. El oro rebotó hasta 4.362 dólares tras tocar mínimos de sesión en 4.311, borrando las pérdidas iniciales aunque el sesgo técnico a corto plazo sigue siendo neutral después de perder la media horaria de 100 períodos.

Lo que importa vigilar en las próximas horas no es tanto la agenda de datos como la arquitectura de riesgos que se está formando: un consumidor americano que en julio dejó de gastar según lo previsto, un petróleo que no baja y que encadena una semana excepcional, y un yen que sube por razones que el propio mercado no termina de creer del todo. El dólar cae frente a todas las divisas principales hoy, con el USDCAD tocando 1,3868 y perforando el 50% de Fibonacci del tramo junio-mayo; eso dice algo sobre hacia dónde fluye el riesgo. Aunque ya sabes, parte de las valoraciones y niveles de precios del S&P500 se están impulsando en el contravalor, el dolar que sigue en una etapa débil.

Con el ciclo SPI en 124,3 grados de Expansión Tardía, los sectores que el modelo pondera, financiero, industrial y materiales, siguen siendo los que mejor cuadran con un entorno donde los tipos son altos, el crecimiento aguanta y la inflación no empeiza a ceder.

Análisis de liquidez

Última foto disponible: SOFR y ON RRP al 13 de agosto de 2026; reservas y TGA semanal al 12 de agosto. La semana vuelve a deteriorarse por el balance: TGA sube con fuerza y las reservas caen por debajo del umbral de US$2.95T. El funding, sin embargo, mejora ligeramente.SOFR cerró el 13 de agosto en 3.62%, tres puntos básicos por debajo del jueves anterior, mientras el ON RRP award rate permanece en 3.50%. El spread SOFR–RRP baja así de 15 a 12 pb: una mejora clara en el precio del funding y, de momento, sin señales de dislocación en repo.

El problema lo tenemos en otro sitio. Las reservas bancarias caen desde US$2.993T hasta US$2.944T, una pérdida semanal de unos US$49.3B, y perforan por primera vez en esta secuencia reciente nuestro umbral de US$2.95T. Al mismo tiempo, el TGA sube de US$907.3B a US$963.95B, unos US$56.6B adicionales estacionados en la cuenta del Tesoro. La correspondencia vuelve a ser bastante limpia: el Tesoro acumula caja y el sistema pierde reservas.

Además, el ON RRP cae a apenas US$450M. Es irrelevante como amortiguador: frente al umbral de US$100B que venimos utilizando, está completamente agotado. Por eso, cada dólar adicional que el Tesoro absorbe mediante emisión tiene mucha más probabilidad de competir directamente con reservas bancarias y cash privado que hace dos años.

La emisión sigue siendo la pieza crítica

El Tesoro acaba de confirmar que mantendrá los actuales tamaños de las subastas de bills durante las próximas semanas, contempla incluso un CMB corto a finales de agosto y solo espera reducir temporalmente las emisiones cortas durante septiembre por la entrada de impuestos. En octubre volvería a incrementarlas con un objetivo de US$950B de TGA a final de septiembre y admite un posible pico de US$1.05T ± US$50B en octubre.

Eso hace especialmente relevante el dato actual de US$963.95B: el TGA ya está por encima del objetivo de cierre de septiembre, mientras las reservas acaban de caer bajo US$2.95T. El Tesoro estima además US$739B de endeudamiento neto negociable privado para julio-septiembre, por lo que la presión de absorción de cash no desaparece e incluso anticipamos un drenaje aun mayor de liquidez si se quiere llegar a los objetivos.

Nivel de riesgo de liquidez

🟠 Medio-alto, acercándose a alto.

Pues tengo que subir un grado la vigilancia esta semana. Por primera vez coinciden claramente:

TGA > US$950B + reservas < US$2.95T + ON RRP prácticamente en cero.

La razón por la que todavía no lo considero rojo es importante: SOFR mejora, el spread cae a 12 pb y el SRF no muestra demanda material. Es decir, la cantidad de liquidez se está deteriorando, pero el sistema todavía funciona correctamente. Pero visto lo visto y si no hay cambios entre septiembre y octubre es muy factible que veamos el riesgo de liquidez de nuevo en alto.

Implicaciones de mercado

Para renta variable y Bitcoin, la lectura es menos favorable que hace una semana. El mercado puede seguir subiendo, pero ya no cuenta con un viento de cola de liquidez doméstica: necesita entradas privadas, resultados y narrativa para compensar el drenaje fiscal. Eso aumenta la fragilidad de los rallies y la sensibilidad ante cualquier catalizador negativo.

Para bonos y money markets, la siguiente prueba es muy clara: comprobar si el mercado sigue absorbiendo la elevada oferta de bills sin que SOFR vuelva a separarse del RRP. Si las reservas siguen cayendo y el spread vuelve por encima de 15–20 pb, la señal pasaría de simplemente incómoda a realmente preocupante.

Con la analogía de la hoguera que tanto ha gustado, esta semana el Tesoro ha vuelto a sacar brasas de la hoguera. Lo curioso es que el humo todavía no molesta: el funding incluso mejora. Pero con las reservas ya por debajo de US$2.95T y el viejo colchón del RRP prácticamente desaparecido, queda bastante menos madera entre el fuego y el suelo.

¡Gracias por leer Cazadores del Profit! Suscríbete gratis para recibir nuevos posts y apoyar mi trabajo.

Trackback from your site.

Leave a comment

You must be logged in to post a comment.

Rafael González Bautista

SoyRGB