Lo escribí entonces con todas las letras: “En agosto vendo. Nos vemos aquí.” No era una frase de efecto ni una promesa vaga. Era una regla. La regla estaba escrita y os la compartí en la creación de la cartera y las reglas sólo valen algo si las cumples el día que toca, tengas ganas o no. Ayer tocaba. Y esto es lo que ha pasado.


El problema que veníamos arrastrando

Recordemos de dónde venimos. En febrero declaré Expansión Tardía y dije que había que recortar tecnología del 25 % al 8 % para cargar lo cíclico: financieras, industriales, materiales.

Pero cometí un error que os conté sin maquillar: aporté en lugar de vender. Metí dinero nuevo en los sectores nuevos, esperado que la aportaciones fueran corrigiendo poco a poco, ya que el avance del ciclo era lento y no estaba 100% convencido (como casi nadie en el mercado) del rumbo que podría tomar la economía y no reduje mi exposición a la tecnología. La consecuencia es que, cinco meses después, tecnología seguía siendo mi mayor posición. Este lunes, antes de mover un dedo, la foto era esta:

  • XLK (tecnología): 21,95 % : cuando su sitio, por la fase del ciclo en expansión tardía debería ser el 8 %.

  • Financieras e industriales, ocho puntos por debajo de donde debían estar.

Una cartera que decía ser Expansión Tardía pero seguía comportándose como Expansión Temprana. La rotación estaba anunciada pero no ejecutada.

Ojo… que en realidad por el momento nos ha salido bien, dado que la tecnología ha seguido soplando con el viento a favor, pero no es fiel a la estrategia compartida.


Qué hice ayer, 3 de agosto

Dos operaciones, en este orden.

Primero, el rebalanceo. La regla es clara: si un sector se desvía más de diez puntos de su objetivo, se corrige. Solo uno lo hacía, tecnología, con casi catorce puntos de exceso, así que solo uno se tocó.

Vendí 610 dólares de XLK y los repartí entre los sectores que iban cortos, en proporción a lo que le faltaba a cada uno:

Fijaos en un detalle importante: el rebalanceo no mete ni saca dinero. Vendí 610$ y compré 610$. Sólo cambié el dinero de sitio, de un sector sobrecargado a los que estaban subvalorados. Hasta aquí ni un dólar nuevo, que no tengo impresora de billetes verdes.

Después, la aportación de siempre. Los cien dólares del mes, repartidos con los pesos de Expansión Tardía. Esa parte no cambia: pase lo que pase, el primer día hábil entran cien dólares. Esta es la aburrida disciplina que sostiene todo el sistema de una cartera a largo plazo como SPI.


Cómo quedó la cartera

Después de las dos operaciones, a precios de cierre de hoy:

Y por fin, los pesos que deberían haber estado ahí desde febrero:

Las diferencias que encuentras entre la tabla y el gráfico de sectores viene dado por que este último tiene en cuenta la liquidez que hay en la cuenta por los dividendos cobrados y aun no reinvertidos.

Tecnología ha quedado clavada en el 8 %. Ese era el objetivo de la operación y se cumplió al decimal. Lo cíclico (financieras, industriales y materiales) ya manda en la cartera, que es como debe ser en esta fase.

No todo quedó perfecto, y no os lo voy a vender como si lo estuviera. La regla de los diez puntos corrige el exceso grande, pero no llega a alinearlo todo: financieras e industriales siguen dos o tres puntos por debajo de su objetivo, porque el dinero de la venta no daba para más. Consumo discrecional sigue algo alto. Se irá ajustando con las aportaciones y con la próxima revisión. Una cartera no se ordena de un día para otro, y quien os prometa lo contrario miente.


Y seguimos detrás del índice

Toca el trago amargo, porque en este substack el trago amargo también se publica.

El mismo dinero, en las mismas fechas, comprando simplemente el S&P 500, valdría hoy 4.583 dólares. Yo tengo 4.471. Voy 111 dólares por detrás.

Y la brecha ha crecido desde la última vez que os la enseñé, eran 84, ahora son 111. ¿Por qué? Porque el mercado ha seguido subiendo, la tecnología ha seguido tirando, y yo acabo de reducir tecnología a propósito. En una expansión que no para, protegerse cuesta dinero. Cada dólar que saco de XLK es un dólar que renuncia a la subida del líder pero que me ayuda a fortalecer esa beta cuando el mercado reaccione a las caidas.

Esto no es un fallo del plan. Es el plan. SPI está diseñado para ir cediendo terreno mientras la fiesta dura, a cambio de resistir mejor cuando la música pare. Si me juzgáis por el marcador de hoy, voy perdiendo. Si me juzgáis por lo que fue diseñado para hacer, ese examen todavía no ha llegado.

En cualquier caso estos son los números y la evolución actualizada a 3 de agosto.


La tesis para los próximos meses

Aquí es donde miramos adelante.

Seguimos en Expansión Tardía, y ahí nos quedamos hasta que los datos digan otra cosa. No voy a rotar por nervios ni por titulares. La cartera cambia de fase cuando la señal lo confirma, no cuando el mercado tiene un mal día. Mientras tanto, lo cíclico pesado (financieras, industriales y materiales) es donde quiero estar más cargado, pero sin perder de vista hacía donde vamos. Tenía la opción de rotar parcialmente, pero la regla escrita no me dió mas opciones.

Qué vigilo de aquí a la próxima revisión:

  • La señal de cambio de ciclo. El salto de Expansión Tardía a Recesión Temprana es el movimiento grande, el que de verdad justifica todo este sistema. Cuando llegue, la cartera se vuelve más defensiva: salud, consumo básico y utilities pasan a mandar, y la beta se desploma. Ese es el día para el que existe SPI. Todavía no lo veo, pero lo estoy mirando.

  • Los sectores que quedaron cortos. Financieras e industriales van a seguir recibiendo el grueso de las aportaciones mensuales hasta acercarse a su 20 %.

  • La próxima ventana de rebalanceo: febrero de 2027. Salvo que cambie la fase antes, el siguiente ajuste por bandas es dentro de seis meses. Ni antes ni después. Las reglas no se saltan porque el gráfico asuste.

El plan es no tener prisa. La tentación, cuando vas por detrás del índice, es hacer algo, cualquier cosa, para recortar distancia. Esa tentación es exactamente la que arruina las carteras. Mi trabajo de aquí a diciembre es sencillo, aburrido y poco heroico: aportar cien dólares cada mes, vigilar la señal y no tocar nada más hasta que toque.

A principio de año haré una aportación extraodinaria que espero pueda llegar a los 1.000 USD, como cada año. Esto también nos ayudará a seguir con el plan de ahorro y crecimiento en un cartera con objetivo de largo plazo


Nos vemos en la próxima

Hoy ejecuté lo que prometí. En febrero de 2027, o antes, si el ciclo sigue avanzando y cambia a recesión temprana, o hay algo interesante a destacar volveré a abrir la cartera aquí, con los números al lado, y os enseñaré si esto tuvo sentido o si me equivoqué.

Ese es el trato de siempre: la cartera de verdad, los aciertos y los errores con nombre, y ningún resultado escondido. Si el ciclo gira en los próximos meses, este va a ser un sitio muy interesante para estar.

Gracias por seguir aquí.

Si no has leido el post inicial de esta serie, aquí puedes hacerlo.


Registro público de una cartera personal. No es asesoramiento financiero. Precios de cierre reales del 3 de agosto de 2026. La venta de tecnología genera una plusvalía realizada con su propia tributación, que cada uno debe resolver por su cuenta. Rentabilidades pasadas no garantizan nada. Haz tu propio análisis y no creas en rendimientos mágicos ni gurús de finanzas sin formación o experiencia acreditada.

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Rafael González Bautista

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