Los futuros de Wall Street llegan al miércoles con buena parte del trabajo ya hecho. El S&P 500 avanza un 0,45%, el Dow suma unos 150 puntos y el Nasdaq 100 gana alrededor de 100. Todo después de que el IPC hiciera exactamente lo que se esperaba de él: nada extraordinario. Y tal y como están las cosas, que no haya sorpresas ya parece motivo suficiente para tirar algún cohete.
Europa había pasado buena parte de la sesión en modo espera. La gran cita macro de la semana era el IPC de julio en Estados Unidos y nadie parecía demasiado dispuesto a tomar decisiones importantes antes de conocerlo. El petróleo sí tuvo su pequeño episodio de emoción: un rumor sobre una posible extensión del alto el fuego entre Estados Unidos e Irán llevó al WTI hasta los 82,50 dólares, pero Teherán se encargó rápidamente de enfriar el entusiasmo. El pacto, dijeron, “no existe”. El barril volvió entonces hacia los 83,18 dólares y prácticamente borró el movimiento.
Los metales preciosos iban por libre. Antes incluso de conocerse la inflación, el oro subía un 1,1% hasta los 4.413 dólares y la plata un 2,5%, hasta 66,29.
El IPC de julio terminó llegando al 3,4% interanual, justo donde esperaba el consenso, y el dato mensual tampoco trajo sorpresas. Hay, sin embargo, un detalle interesante: los costes de vivienda explicaron aproximadamente dos tercios del incremento mensual. Si esa partida termina cediendo, algo que la Fed lleva esperando tanto tiempo que la paciencia empieza a confundirse con resignación, el aspecto de la inflación podría mejorar bastante.
El mercado interpretó el dato en esa dirección. La probabilidad de una subida de tipos en septiembre cayó desde el 46% hasta una zona del 39-42%. El bono estadounidense a dos años bajó entre 3,6 y 4,2 puntos básicos, hasta el 4,18%, mientras el diez años cedía 2,8 puntos básicos, al 4,655%.
El dólar también perdió algo de terreno, aunque sin montar ningún espectáculo. El EUR/USD apenas avanzaba un 0,03%, la libra un 0,15% y el USD/JPY se situaba en 158,92 después de cotizar en 159,04 justo antes del dato. Para quienes llevan semanas esperando el asalto a los 160, habrá que seguir esperando.
Pero conviene no convertir un IPC sin sorpresas en una sentencia definitiva. Todavía queda otro informe de inflación antes de la reunión de septiembre, así que el dato de hoy alivia es casi de puro trámite y no resuelve gran cosa; mucho menos en un momento en el que también el Banco de Japón tiene una decisión importante por delante y el mercado empieza a descontar una subida de tipos en septiembre. Algunos nuevos les sorprenderá, pero es que el yen sigue siendo, uno de los mejores termómetros para medir la distancia entre lo que dicen los bancos centrales y lo que los inversores deciden creerse.
Wall Street, mientras tanto, agradece que el IPC no haya complicado más las cosas. Los rendimientos más bajos quitan algo de presión a las valoraciones de crecimiento y la curva 10Y-2Y, alrededor de 0,48 puntos, ofrece también algo más de oxígeno. No hay grandes historias corporativas robando protagonismo: hoy manda la macro.
Europa cumplió perfectamente con su papel de sala de espera de Washington. Los índices cerraron ligeramente al alza y sin grandes movimientos. La inflación italiana de julio mostró cierta moderación, aunque la subyacente se mantuvo estable, repitiendo un patrón que estamos viendo en buena parte de la eurozona: mejora el titular, pero el núcleo se resiste bastante más. Los rendimientos de los bonos europeos acompañaron con pequeños descensos.
Asia afrontará ahora una sesión distinta a la anterior. El dato estadounidense ya está sobre la mesa, los futuros de Wall Street cotizan al alza y el dólar llega algo más débil. Es un contexto razonablemente favorable para los activos de riesgo de la región y que, de momento, también quita algo de presión al yen. El Nikkei seguirá especialmente pendiente del USD/JPY y de ese nivel de 160 que lleva semanas funcionando casi como una frontera psicológica.
El oro, por su parte, llegó a tocar los 4.422 dólares después del IPC y continúa demostrando una curiosa capacidad para convivir con cualquier narrativa sobre la Fed. La plata mantiene también el impulso tras alcanzar los 66,29 dólares. Con inflación en línea, dólar algo más débil y rendimientos a la baja, ambos tienen viento de cola por ahora.
Para los Cazadores del Profit, la pregunta ahora es sencilla: ¿el movimiento de hoy tiene continuidad o estamos viendo simplemente el alivio de un mercado que llevaba varios días conteniendo la respiración ante un dato que finalmente no dijo nada nuevo?
El siguiente IPC será bastante más importante para cerrar el argumento de cara a septiembre. Hasta entonces, yo vigilaría especialmente tres referencias: el USD/JPY alrededor de 159, el bono a dos años en el 4,18% y el oro intentando consolidarse por encima de 4.420 dólares. Entre los tres cuentan bastante bien la historia del día: algo menos de miedo a la Fed, rendimientos a la baja y un mercado que vuelve a sentirse cómodo tomando riesgo.
Y todo esto ocurre con nuestro ciclo SPI en Expansión Tardía, en 125,3 grados. Financiero, industrial y materiales siguen siendo los sectores con mayor peso en esta fase y el dato de hoy no les viene mal. Pero conviene recordar dónde estamos: en Expansión Tardía, la distancia entre estar bien colocado y llegar tarde suele ser bastante menor de lo que parece cuando todo sigue subiendo.
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Existe un mercado que rara vez aparece en los titulares, del que hablamos muy poco, pero que muchas veces se mueve antes y con más nitidez que el de las acciones. Mientras la mayoría discute sobre crecimiento, beneficios y narrativas de futuro, este otro mercado está enfocado en una sola pregunta: ¿podrá esta empresa o un gobierno, pagar su deuda? Ese mercado es el de crédito. Y su herramienta más directa se llama CDS, pero para entender por qué un simple número cotizado en puntos básicos puede anticipar problemas que las acciones todavía no reflejan, hay que ir desde lo más básico, así que cortita y al pié comenzamos.
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Imagina que prestas 10.000 euros a un amigo, por que va a empezar con un negocio. Tu amigo te promete devolvértelos en cinco años con un interés. Mientras tanto, te preocupa que le vaya mal el negocio y no pueda pagarte. ¿Qué haces? Puedes quedarte con el riesgo… o puedes buscar a alguien que, a cambio de una prima anual, se comprometa a pagarte si tu amigo quiebra y no te paga. Eso, en esencia, es un Credit Default Swap (CDS).
Pero para entenderlo bien, hay que empezar desde el principio: los bonos.
Cuando una empresa grande o un gobierno (Oracle, Telefónica, Volkswagen, EE.UU…) necesita dinero, no siempre va al banco. Emite bonos. Un bono es, simplemente, un préstamo que la empresa pide a muchos inversores a la vez. Tú le das dinero hoy y esta empresa se compromete a:
Pagarte intereses periódicamente (el famoso “cupón”)
Devolver el capital al final del plazo
Mientras la empresa va bien, el bono es un activo aburrido y relativamente seguro. El problema aparece cuando empiezan a surgir dudas sobre si podrá pagar y esos bonos van perdiendo “rating”. Ahí es donde entra el riesgo de crédito: la posibilidad de que la empresa no devuelva el dinero, ya sea por capacidad, por disminución de sus ingresos o por que están gastando como si no hubiera mañana. Recuerda los posts de Free Cash Flow que aquí todo está conectado.
Tener un bono de una empresa es como ser el dueño de una promesa. Si la promesa se rompe (quiebra, impago, reestructuración forzada), pierdes dinero. Los inversores institucionales (bancos, fondos de pensiones, aseguradoras) tienen miles de millones en estos bonos. No pueden permitirse quedarse quietos mirando cómo sube el riesgo. Necesitan una forma de protegerse y aquí nace el CDS.
Los primeros CDS que realmente empezaron a funcionar a gran escala fueron los de países. Cuando un gobierno emite deuda (bonos soberanos), los inversores pueden comprar protección mediante un CDS soberano.
Si el país deja de pagar o reestructura su deuda de forma forzosa, el CDS se activa. Ejemplos históricos claros fueron Grecia, Argentina o de forma muy parcial, países periféricos europeos durante la crisis de deuda.
El CDS soberano se convirtió en el termómetro más rápido y transparente del riesgo de impago de un país.
Ufff… estoy escribiendo esto y me llegan unos recuerdos del verano de 2010 donde todos aprendimos por narices, que eran “las primas de riesgo” y los “seguros de impago de bonos soberanos”
Después de los soberanos, el mercado desarrolló una forma de medir el riesgo de crédito de forma más amplia: los índices. Los más importantes son:
CDX (Norteamérica)
iTraxx (Europa)
Estos índices agrupan normalmente 125 empresas. Comprar protección sobre el índice es como asegurar una cesta diversificada de compañías a la vez y es la diferencia entre:
Asegurar el coche de una sola persona (Los vemos en un momento)
Asegurar a 125 conductores a la vez (índice)
Cuando no entiendes como funciona un seguro, pensarías que es más barato asegurar 1 empresa que 125… y aunque el sentido común te diga lo contrario, hay sutilezas que importantes en como se calcula la prima que hace que no sea cierto. Estos CDS, sirven como el gran termómetro del sentimiento de crédito corporativo. Cuando el índice sube con fuerza, el mercado está diciendo que el riesgo de impago de las empresas en general está aumentando.
Por último llegamos al nivel más específico: el CDS single-name. Aquí la protección ya no es sobre un país ni sobre una cesta de empresas, sino sobre una sola compañía. El funcionamiento es el mismo. Un CDS single-name (sobre una sola empresa) funciona casi exactamente como un seguro de coche o de vida:
El comprador de protección paga una prima (cotizada en puntos básicos).
El vendedor de protección se compromete a pagar si esa empresa concreta sufre un evento de crédito.
Este es el instrumento más preciso y el que más directamente puede anticipar problemas en una acción concreta, porque refleja de forma casi pura lo que el mercado de crédito piensa sobre la capacidad de pago de esa empresa.
Compradores de protección (los que pagan la prima):
Bancos y fondos que realmente tienen los bonos por lo que es una cobertura real.
Hedge funds y traders que quieren apostar a que el riesgo sube, vamos por pura especulación.
Vendedores de protección (los que reciben la prima):
Otros bancos, aseguradoras, fondos de crédito o hedge funds que creen que el riesgo es menor de lo que el mercado está pagando
Es un mercado de dos caras: unos pagan por dormir tranquilos, o por apostar a la baja, y otros cobran por asumir el riesgo.
Hasta ahora hemos visto los distintos tipos de CDS. Ahora vamos a bajar al detalle de cómo funciona realmente el contrato y cuándo se activa.
Cómo funciona
Un CDS es un contrato entre dos partes, como comentamos en el punto anterior:
Comprador de protección
Vendedor de protección
La prima se paga normalmente de forma trimestral y se cotiza en puntos básicos (bps).
100 puntos básicos equivalen al 1% anual sobre el importe protegido lo que se conoce como el “nocional”.
Ejemplo práctico:
Nocional: 10 millones de dólares
CDS a 5 años cotizado a 120 puntos básicos
Prima anual ≈ 120.000 dólares (unos 30.000 dólares cada trimestre)
Mientras no ocurra nada, el comprador sólo paga la prima y el vendedor la cobra. El contrato suele tener una duración de 5 años (el plazo más líquido), aunque existen otros vencimientos.
Cómo se detona (los eventos de crédito)
El CDS no se activa por cualquier noticia negativa. Solo se “detona” cuando ocurre un evento de crédito reconocido oficialmente. Los principales son:
Quiebra (Bankruptcy)
La empresa entra en concurso de acreedores o proceso equivalente.
Impago (Failure to Pay)
La empresa deja de pagar intereses o principal de su deuda (después de un periodo de gracia).
Reestructuración (Restructuring)
La empresa cambia de forma forzosa las condiciones de su deuda (alarga plazos, reduce intereses o recorta el principal) en perjuicio de los acreedores.
Cuando se declara uno de estos eventos, el contrato se liquida. Hay dos formas principales:
Liquidación por entrega física: el comprador entrega bonos de la empresa y recibe el 100% del nocional.
Liquidación en efectivo (la más habitual hoy): se calcula cuánto valen realmente los bonos después del evento (normalmente mediante una subasta) y el vendedor de protección paga la diferencia hasta el 100%.
En la práctica, si los bonos de la empresa en problemas valen, por ejemplo, el 40% de su valor nominal, el vendedor del CDS paga el 60% restante al comprador de protección.
Por qué suben y bajan
El precio de un CDS, la prima que se paga, se mueve por una razón muy simple: cambia la percepción de riesgo de impago.
Suben cuando el mercado cree que hay más posibilidades de que la empresa, o el país, tenga problemas para pagar su deuda.
Puede ser por un aumento fuerte de la deuda, resultados peores de lo esperado, downgrade de las agencias de rating, problemas de liquidez, un entorno económico más duro, o simplemente porque el sentimiento general de riesgo empeora.
Bajan cuando mejora la percepción de solvencia.
Mejores resultados, reducción de deuda, upgrade de rating, generación fuerte de caja o un entorno más favorable hacen que la prima de protección se abarata.
Es muy parecido al seguro de un coche: si el barrio se vuelve más peligroso o el conductor empieza a tener accidentes, la prima del seguro sube. Si la situación mejora, la prima baja. Por eso el CDS es tan sensible. No espera a que el problema sea evidente en los resultados trimestrales. Reacciona en cuanto el mercado de crédito empieza a oler un deterioro real o potencial.
Dónde se cotizan
Los CDS no se negocian en una bolsa como las acciones, no hay un “parqué” público donde cualquiera pueda ver el precio en tiempo real con un clic. Se negocian en el mercado OTC (over-the-counter), es decir, directamente entre bancos, fondos y grandes inversores institucionales. Los precios de referencia más utilizados salen de plataformas profesionales como:
Bloomberg
Markit (S&P Global)
Refinitiv
Para el público general el acceso es más limitado. Se pueden consultar con relativa facilidad los CDS soberanos y los grandes índices (CDX e iTraxx) en algunas webs gratuitas. Los CDS single-name de empresas concretas (como Oracle) suelen estar más restringidos y normalmente requieren terminales profesionales o servicios de pago. En resumen: el precio existe y se mueve todo el día, pero no es tan visible ni accesible como el de una acción en TradingView o Yahoo Finance. Esto da una ventaja fundamental a los profesionales con acceso a estos terminales y fuentes de datos muy reservadas y les da un panorama completo. Tu miras el mundo con un ojo a través de un agujero… ellos ven el mundo con una visión periférica.
Hasta aquí la base. Si has llegado hasta aquí, ya no puedes decir que no sabes qué es un CDS ni por qué importa. Hemos ido desde el préstamo más simple hasta el contrato que se detona cuando las cosas se ponen feas. Ahora viene la parte que duele o ilumina, según se mire (bueno la iluminación siempre duele).
En la siguiente entrada vamos a poner nombres y apellidos. Veremos qué está descontando el mercado de crédito en este momento sobre algunas de las empresas más queridas del relato de la IA, mientras muchos siguen mirando solo el crecimiento y el backlog. Prepárate, porque la foto no es exactamente la que se cuenta en los análisis de siempre. Nos vemos en la segunda parte.
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Arrancamos semana con una sesión que no promete por el momento tenga grandes emociones, lo cual tiene su propia lógica: cuando el mercado abre el lunes sin un catalizador externo claro, los números macro son los que mandan la narrativa. Y los números dicen algo concreto: el GDP en 1,50% anualizado no son números de recesión, pero no soporta el crecimiento que justifica las valoraciones que el mercado lleva meses sosteniendo con una mezcla de inercia y esperanza.
El CPI en 3,73% sigue por encima del objetivo del 2% con una comodidad que ya resulta casi ofensiva, y la Fed Funds en 3,63% deja un diferencial real positivo que técnicamente aprieta, pero no lo suficiente como para que nadie declare una emergencia. El resultado es ese limbo incómodo donde la economía no se rompe, la inflación no cede del todo, y los bancos centrales pueden seguir fingiendo que la situación está bajo control. Si a todo esto le sumamos sesiones flojas por con bajo volumen y más mirada a los cierres y aperturas por las “earnings calls” parece que anuncia una semana que de momento suena tranquila.
Lo más revelador de este momento está en la curva. El diferencial 10Y-2Y en 0,46 puntos es la primera inclinación sostenida que vemos después de meses de inversión, y eso históricamente no es una señal trivial: cuando la curva vuelve a empinarse desde zona negativa, suele ser porque el mercado empieza a descontar que los tipos cortos bajarán antes de que los largos suban demasiado, o porque hay algo en el horizonte que el consenso todavía no ha procesado del todo. Con el bono a 10 años rindiendo 4,69%, el coste de financiación sigue siendo un argumento real contra las valoraciones en renta variable, especialmente en sectores de larga duración. El crédito lo nota, el real estate lo nota, y cualquier compañía que haya construido su historia sobre deuda barata lo está notando en silencio.
La agenda macro de esta semana merece atención. Los datos de inflación que se publiquen en Europa marcarán si el BCE tiene margen para continuar su ciclo de bajadas o si, como viene siendo habitual, tendrá que elegir entre combatir la inflación y no ahogar una economía que ya respira con dificultad. El diferencial de crecimiento entre Estados Unidos y la zona euro no se ha cerrado, y eso tiene consecuencias directas en el euro-dólar y en los flujos hacia renta fija soberana europea, donde el Bund alemán sigue ejerciendo de refugio con la disciplina espartana que lo caracteriza.
En Asia, los datos de exportaciones chinas que se esperan esta semana son otro punto de tensión: cualquier lectura débil alimenta el debate sobre si la demanda interna china puede realmente compensar la presión exterior, debate que lleva abierto demasiado tiempo y que no terminamos de resolver. Ya casi con lecturas más propias de fanáticos (pro y antichina) que de la data real.
El promedio Nikkei subió un 2,1 por ciento hasta los 66.970,22, alcanzando su nivel más alto en casi cuatro semanas. Las acciones de Seúl subieron notablemente para romper una racha de dos días de pérdidas ante el desvanecimiento de las apuestas a favor de una subida de tipos por parte de la Reserva Federal. El índice Kospi avanzó un 0,7 por ciento hasta los 6.299,66.
En el mercado de divisas, el dólar estadounidense se cotiza a 158,85 yenes frente a los 157,78 yenes que alcanzó al cierre de la sesión del viernes en Nueva York. Frente al euro, el dólar se cotiza a 1,1546 dólares, en comparación con los 1,1558 dólares del viernes pasado.
Como pasa algunos lunes, los commodities entran hoy en escena con su propia incertidumbre. El petróleo sigue atrapado entre una demanda global que no termina de acelerarse y una geopolítica que de vez en cuando recuerda que puede interferir sin previo aviso. El oro, por su parte, mantiene su doble atractivo de siempre: activo refugio cuando el mundo se complica, y cobertura implícita contra una Fed que ha demostrado sobradamente que su relación con los datos tiene bastante de selectiva. La expansión tardía del ciclo en la que nos encontramos, con el indicador SPI en 125,7 grados, favorece históricamente sectores como financiero, industrial y materiales, aunque en un entorno de tipos todavía elevados y crecimiento moderado, esa rotación no llega de golpe ni en línea recta.
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En este post quincenal, analizamos la situación de Bitcoin con análisis técnico en distintas temporalidades, viendo la liquidez del activo, la liquidez macro y los principales indicadores on-chain. Es una versión escrita, completa y con análisis aun más profundo del que hacemos en los LIVE que la comunidad de #CazadoresDelProfit disfruta de forma diaria.
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Bitcoin gráfico de 4 horas: (Aplicar para las próximas 24h)
Continuamos sumando dos semanas más con la acción del precio en la zona de cruce de EMAS, ya sabes el famoso “espagueti” lo que suele ocultar una compresión.Tal como avisamos en el #BitcoinHoy de hace dos semanas la zona de 67k es zona dificil de atacar sin el concurso de volumen. Ahí tuvimos el rechazo y empezamos a generar estructura bajista que se detuvo en 62,5k. No cambia mucho, la zona de absorción entre 65k y 67k es el verdadero freno.
Y es que este párrafo es casi igual al que leíste hace 15 días… el volumen sigue bajo, eso sí funcionando como reloj para marcar máximos y mínimos dentro de la estructura. Para continuar con la tendencia alcista y conseguir romper los 67k, deberíamos ver ese incremento de volumen.
En principio todo apunta a un lateralización entre 67k y 64k
Bitcoin gráfico de 24 horas: (Aplicar para las próximas 72h)
Análisis muy coincidente con el de 4 horas y con anterior que hicimos en temporalidad diaria. Continua respetando EMA 25, lo que sorprende dado el bajo nivel de volumen y fuerza; aunque parece que el SQZ despierta levemente el DMI ADX sigue perdiendo fuerza en la tendencia, confirmando una probable lateralización, que aun no se resuelve. La actividad de trading, sigue siendo escasa y con poco empuje, sobre todo si lo comparamos con los días bajistas de hace unas semanas. Insisto, la señal de algo se mueve tiene que venir del ADX que nos haga la famosa “v”. Lo mas positivo que podemos ver es que algunos datos de la demanda puedan darnos señales en los próximos días.
Se amplia la caja de compresión, en el que sigue baja la concentración y volumen. Hay que esperar el desarrollo de esta y la entrada de volumen por sus zonas extremas para ver la intencionalidad del mercado.
Recuerda que una caja de compresión estrecha y sin volumen condensado nos dice que hay poca energía concentrada y no habrá fuertes movimientos ni sorpresivos en las rupturas.
Bitcoin gráfico de semanal: (Aplicar para los próximos 30-90 días)
Bitcoin continua con esta lateralización con poco volumen y con poco movimiento en la acción del precio, incluso se ha perdido esos días de alta volatilidad de hace unas semanas. Seguimos cumpliendo los análisis de las semanas anteriores y en este continuamos con la misma linea y el análisis semanal no cambia nada: Continuidad de corrección en tiempo, con búsquedas puntuales de liquidez inferior y superior (casi ya agotada) por catalizadores macro. La zona de acumulación, es muy lenta por el bajo volumen y sigue dejando abierta la zona de 57-49k como zona de capitulación que esta semana “se ha alejado” por las condiciones macro y de compra institucional. La zona de de 68,5k con su EMA200 sigue siendo una resistencia con mucho peso.
Las zonas de liquidez inmediata sobre pools creados en las ultimas 72 horas son el claro ejemplo de un activo con mucho peso en su desarrollo lateral, sin atractivo a la liquidación suficiente para moverlo. Esto incide más en el la situación y requiere de mas “energía” para sacarlo de la zona en la que está desarrollando. Viendo esto, sin otros catalizadores externos no veo más opciones que el lento movimiento entre 63.6k y 67k.
Con una vista más amplia a los pools de liquidez disponible por liquidación de posiciones apalancadas seguimos viendo la zona de 57,2k sigue disponible para limpiar. Las zonas de liquidez de 68,5k, y 70k aunque más cercanas no parece por la movimiento actual del mercado, existan muchas posibilidades de conseguirlo.
El Open Interest del Bitcoin CME Futures, ha bajado desde el último #BitcoinHoy y sigue dentro de una tendencia bajista. Sí esto no cambia, solo tendremos escenarios bajistas o en el mejor de los casos laterales entre 67k y 57k, similar análisis al obtenido hace 15, 30 y 45 días.
Eso sí aquí tenemos la primera señal de cambio… la compra institucional; cerramos esta semana en positivo. Aquí podemos ver los flujos de compra y venta diarios y como llevamos diciendo algunas semanas, es posible que lo peor haya pasado. Hay que ver como sienta la semana que viene, la no aprobación antes del receso veraniego del Clarity Act, y si esto tiene peso en la continuidad de recuperación en esta compra institucional
Tanto los flujos a 90 días como la la media móvil de 30 días, siguen en el lado negativo, aunque la aceleración de la media de 30 días es evidente y ya muy cercana a ir al lado positivo. Este indicador es básico, como ya vimos en el anterior parte del ciclo, así que seguiremos atentos a las compras institucionales que nos darán confirmación del posible suelo de bitcoin.
La situación del ciclo de Bitcoin avanza lentamente, estaríamos a 14 semanas de la teórica zona donde se debería entrar en la fase recovery, aunque recuerda que esto no es más una estadística basada en la historia anterior. Pero si te gustan las historias que se repiten, en el ciclo anterior las EMAS de 200 y 25 se cruzaron 9 semanas antes de entrar en la fase de recovery 😉.
En cualquier caso, seguimos en los parámetros vistos en anteriores halving. Así que, en principio mantener este movimiento lateral es lo mejor que nos puede pasar y no sería raro buscar la zona baja de liquidez y capitulación de 57k. El atraso en la aprobación del Clarity Act, podría encajar en que finalmente este fuera el catalizador pero ya en la fase de recovery.
Según el ciclo económico nos encontramos en una fase final del ciclo expansivo… ahí seguimos, apenas hemos avanzado un poco más de 1° en dos semanas. Aunque el petroleo ha conseguido reflejar la situación menos aguda en Ormuz, el bono sigue acusando el miedo que viene de toda esta situación geopolítica.
La reunión de la Fed, no defraudo pero dejó, como casi siempre, más dudas que certezas. La nueva presión en el empleo puede que siga pesando en la Reserva Federal antes de tomar decisiones de subidas de tipos y eso curiosamente lo han recibido bien los activos de riesgo entre los que se encuentra Bitcoin.
En el aspecto de la liquidez, también hemos seguimos peor sobre lo mostrado hace dos semanas. Crecimiento en el SOFR, drenaje en TGA y continua la fuerte emisión de bills que sigue generando algo estrés adicional, todo este panorama ya está teniendo su impacto en el precio del bono. Sólo los sólidos rendimientos empresariales está salvando al mercado de renta variable.
Estos datos los tienes actualizados de forma diaria en el Market Tracker y una vez a la semana con el análisis de liquidez que tanto nos ayuda en la estrategia de rotación de activos SPI.
La lectura quincenal es muy clara: MVRV Z-Score y NUPL continúan recuperándose, aunque es verdad que viene desde niveles todavía bajos. El MVRV avanza de 0,38 a 0,41 y el NUPL de 0,175 a 0,187, lo que significa que tanto la valoración relativa como los beneficios latentes mejoran gradualmente. No es que estemos viendo una aceleración fuerte, pero sí una reconstrucción progresiva de las métricas internas. Estos indicadores on-chain sitúa además el precio realizado alrededor de 52.753 dólares, frente a un BTC próximo a 64.900 dólares, lo que ayuda a entender por qué el NUPL vuelve lentamente a terreno más favorable.
El SOPR sigue clavado en 0,99, y es es la principal pieza que falta para hablar de una clara y franca recuperación on-chain: las monedas que se mueven siguen realizándose, de media, ligeramente por debajo de su precio de adquisición. Al mismo tiempo, las reservas en exchanges suben un 1,36%, desde 3,616 a 3,666 millones de BTC; es una señal ligeramente negativa porque aumenta la oferta potencial disponible para vender, aunque no supone por sí sola distribución.
El Puell Multiple baja ligeramente de 0,80 a 0,78, manteniéndose claramente por debajo de su media histórica. Esto sigue describiendo un entorno de ingresos mineros contenidos y encaja mejor con una zona baja del ciclo que con una expansión madura. Recordemos que los grandes mínimos históricos del Puell suelen aproximarse a 0,3, por lo que tampoco estamos ya en una capitulación minera extrema.
Por lo que vemos, la fotografía mejora muy lentamente: dos indicadores avanzan, uno permanece en equilibrio, uno retrocede ligeramente y aumenta algo la oferta en exchanges. La lectura que mantendría es de reconstrucción de ciclo todavía incompleta. Para que el cambio gane mucha más fuerza buscaría especialmente tres confirmaciones: SOPR asentándose por encima de 1, NUPL superando con claridad 0,20–0,25 y MVRV Z-Score continuando su alejamiento de la zona baja sin que las reservas en exchanges sigan aumentando al mismo tiempo.
El vencimiento de las opciones de hoy 9AUG26 sigue siendo táctico y de corto plazo, pero si ya vemos el próximo vencimiento relevante antes del proximo #BitcoinHoy nos fijaremos en el vencimiento del 21 de agosto tiene unos 9.911 BTC de open interest, mucho mayor que el de hoy, con 7.295 BTC en calls frente a 2.616 BTC en puts, lo que deja un sesgo claramente más cargado hacia calls. El max pain calculado está en 65.000 USD, muy cerca de la zona actual, así que el centro práctico pasa a ser 64.000–65.000 USD: mientras BTC siga ahí, el mercado sigue “cómodo” y puede mantenerse pegado. La diferencia importante está por arriba: hay una muralla clara de calls en 67.000, 68.000, 70.000 y 75.000, especialmente 68.000, que es el strike con más open interest del vencimiento; eso implica que si BTC rompe 66.000–67.000 con volumen, el mercado puede empezar a mirar de nuevo hacia 68.000–70.000, pero también encontrará mucha fricción ahí. Por abajo, los puts relevantes están en 58.000, 60.000 y 61.000, así que perder 64.000 no sería dramático por sí solo, pero perder 62.000–61.000 abriría riesgo real de volver a buscar 60.000. En fechas, el vencimiento de hoy 9 de agosto sirve como referencia inmediata, pero los importantes pasan a ser 21 de agosto, por tamaño y concentración, 28 de agosto como vencimiento mensual, y 25 de septiembre como el siguiente gran vencimiento trimestral. Estos niveles están tan pegados que son visibles desde la herramienta de BitcoinWar.
Si no la has usado no sabes de lo que te estás perdiendo. Recuerda que el acceso es gratuito, para todos los suscriptores de substack. Nada más comparte tu correo en el momento de usarlo. En BitcoinWar, puedes ver de una forma sencilla y muy ilustrativa no solamente el order book, sino también niveles de liquidación y donde están las zonas con puts y call en próximos vencimientos. No dejes de probarla y dame tu opinión en comentarios.
El precio sigue con lo que parece una aburrida lateralización, es el típico movimiento que suele marcar los finales de ciclo aunque solemos esperar (y creo que a muchos nos gustaría) siempre alguna corrección final que nos llevaría a limpiar la zona de 58k. Hoy el contexto, técnico, macro, liquidez y on-chain, nos sigue mostrando una debilidad en el activo, por falta de interés y volumen, pero poco a poco tanto algunos indicadores on-chain como de demanda institucional nos muestra algo de luz al final del tune… pero a un final que aun no está cerca.
¿Cómo opero esta fase? A nivel estratégico, en esta fase de posible consolidación, continuo con las compras en DCA distribuidas semanalmente siempre por debajo de mi precio objetivo de compra para los próximos días de 68,5k y con el limite inferior de 58k para activar el SDCA. Y recuerda que puedes usar mi código de invitación RAFA, en Quantfury para comprar Bitcoin al mejor precio del mercado sin complicaciones, pero en cualquier caso debes hacer tu propio análisis y sobre todo, comentar esta publicación para que llegue a mas gente y des tu propio punto de vista coincidente o no para que todos sigamos aprendiendo.
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